Class II Jig
Los elásticos son un método auxiliar apreciado para el tratamiento de casos de Clase II. No obstante, los ortodoncistas expertos saben que su uso puede conllevar en ocasiones unos efectos secundarios no deseados. No es raro que se produzca una extrusión de los dientes de anclaje, una angulación de los caninos superiores o bien una inclinación del plano oclusal. Este tipo de efectos colaterales puede reducirse ahora gracias a un módulo auxiliar de nuevo desarrollo – el Class II Jig.
El Class II Jig está formado por un arco redondo de mayor dimensión, que por una parte está soldado a un Bracket Mini Sprint previsto para el canino superior y, por otra parte, se introduce en el tubo auxiliar oclusal para molares. De este modo se consigue un anclaje óptimo en la zona posterior del maxilar superior. La condición previa para utilizar con éxito el Class II Jig es una alineación previa, así como la nivelación terminada de las dos arcadas dentales.
En casi cada terapia de maloclusiones de Clase II, es necesario desrotar el primer molar. Según la severidad de la rotación puede utilizarse entonces como complemento del Class II un resorte de presión por mesial del tubo auxiliar de molares. Cuando únicamente se trata de una ligera anomalía de oclusión, puede lograrse desrotar el primer molar sólo aplicando las correspondientes dobleces en el alambre.
Gracias a la resistente unión entre el canino y el primer molar, las fuerzas de los elásticos pueden transferirse directamente hacia el primer molar superior.
A pesar de ello, pueden producirse en la mandíbula unos efectos secundarios, como la extrusión de los molares inferiores y, por consiguiente, la desviación del plano oclusal. Para poder prevenir estos efectos desde un principio, se recomienda la utilización de un arco lingual un maximo para el anclaje suplementario en la mandíbula. Alternativamente pueden utilizarse también mini-implantes insertados en el hueso.